Desde aquí se pueden apreciar unas fantásticas vistas de la ciudad y se divisan otros espacios, como la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación y la zona de Marachão.
Referencia en la obra:
«Hablaron de los hermosos paisajes de Leiria, de las buenas vistas: a doña Josefa le gustaba mucho el paseo junto al río; hasta había oído decir que ni en Lisboa había cosa igual. Doña Joaquina Gansoso prefería la iglesia de la Encarnação, en la parte alta.»